
Para ésta Corporación, y creo que para la gran mayoria del mundo manantero el punto de partida de la Cuaresma es sin duda el Jueves Lardero, día este que se puede decir que es el pistoletazo de salida o digamos la cuenta atrás para la llegada de la Semana Santa.En este día normalmente se suelen reunir los hermanos en un lugar concreto para acudir a la ya ineludible cita y punto de encuentro, que ya se ha convertido en una tradición, la Plaza de la Mananta, donde se da bienvenida a la Cuaresma, siendo deleitados por los Pregones, oratoria de los cargos y personas representativas de Cofradías y Corporaciones en ese año, así como por la música del Imperio Romano,y la presencia de la tradicional bengala, todo ello aderezado con la típica uvita, que es intercalada en medio de interesantes conversaciones. Ya a ciertas horas y habiendo finalizado el acto, nos dirigimos todos juntos a nuestra casa-cuartel donde realizamos una cena, con los brindis de rigor, y donde se empiezan a entonar las voces a coro, interpretando las composiciones propias, saetas cuarteleras, y otras…

Los Sábados de Cuaresma o de Romanos, nos reunimos todos los hermanos en nuestro cuartel, junto a los invitados de ese día. La velada da comienzo con el saludo y bienvenida del Presidente, el cual hace una reseña del significado de cada Sábado, procediendo después todos a compartir mesa, hasta que se dispone la partida hacia El Calvario.Antes de la subida, nuestro Presidente nombra un Jefe de ruta, el cual es el encargado de guiarnos por el itinerario establecido hacia la Ermita de Jesús. Este hermano toma la responsabilidad del Presidente, pero solamente en la calle.En las paradas que realizamos a lo largo del recorrido se toma la famosa uvita, entonamos canciones e himnos y también se cantan saetas cuarteleras, bien conocidas por todos los mananteros.

Son de destacar dos paradas que se realizan desde hace incontable tiempo, una de ellas en el portón de la Ermita de la Veracruz, donde se canta el Himno de la Corporación como a luz.., y otros dedicados a nuestros titulares que allí se encuentran.La segunda de las paradas obligadas y más importante, es la que hacemos en la puerta de los Dolores, donde nos establecemos hasta la bajada al cuartel. Allí escuchamos al grupo de música del Imperio Romano, los cuales nos deleitan con el Miserere y el Staba Mater , se comparten grandes momentos con las demás Corporaciones , se reciben a los amigos, y se disfruta de un gran ambiente, entre saetas cuarteleras, coros, etc.Una vez ya de vuelta en nuestra casa cuartel, el Presidente designa, si nadie se presta, a quien debe bendecir la mesa, procediéndose a ello.Durante el trascurso de la cena se establece un turno de palabra, donde los hermanos expresan lo vivido en esta subida. Hay que reseñar que los sólo los Sábados que se estiman de carnaval, se cantan las antiguas Canciones de Carnaval, compuestas por nuestro hermano Florencio Barahona (+).
Llegado el momento, y acabada la cena, el Presidente pasa a comunicar a los hermanos quien tiene el honor de quitarle la pata correspondiente a nuestra Vieja cuaresmera, el cual antes de quitarla, hará la lectura correspondiente a ese sábado.Después de esto, llega el momento de entregar la pata a un hermano , el cual lo elige el Presidente, y que dirigirá unas palabras a los asistentes.La velada termina con un refresco, que entre tertulia, canto, y otros menesteres, termina a una hora indeterminada (normalmente temprano). José Manuel Mateo Moráles.